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Catorce puntos sobre el NO de Irlanda

 

Juan Antonio Aguilar


«Ya no se adora al becerro de oro; ahora, lo que se adora, es al oro del becerro».

Que desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha, pasando por los neoliberales, los progres y los nacionalistas de distinto pelaje, se coincida en apoyar el NO de Irlanda al Tratado de Lisboa para hacer avanzar la UE, nos hace rememorar tantos debates que ya tuvimos cuando se celebraron los referendos del anterior tratado.

El NO tiene demasiados padres para poderlo analizar globalmente y sacar conclusiones positivas.
Pero como estamos en un permanente «deja vu», dejo aquí algunos datos y reflexiones que espero sirvan para que las cosas se piensen un poquito y no seamos tan «alegres» ante ciertos acontecimientos políticos.

1) En los treinta y cinco años que lleva perteneciendo a la Comunidad Europea, Irlanda ha recibido más de 40.000 millones de euros, más del doble de lo aportado por ellos. Si han crecido y prosperado es gracias a la Unión Europea.

Colorario: lo coherente para ellos, quizás, es plantearse la salida de la Unión Europea, con un par de..., y no intentar estar en misa (cobrando de los fondos que todos pagamos) y repicando (¡nooo a la Europa de los buró­cratas!)

2) Por cierto, hablemos de burócratas: número de funcionarios de la Unión Europea: veintitrés mil cua­renta y tres -23.043-; cantidad de funcio­narios sólo en el Ayuntamiento de Madrid: veintiséis mil cuatrocientas dieciséis -26.416- (ver Anuario Estadístico del Ayuntamiento) ¿Hablamos de las Co­mu­nidades Autónomas? ¡Por favor, seamos serios!

3) Ha habido una absoluta falta de información sobre los contenidos del Tratado de Lisboa en el re­­fe­­réndum irlandés. En los trenes se podían encontrar papeletas que decían, poco menos, que Irlanda per­­dería su afa­mada neutralidad e independencia, que subirían la fiscalidad, etc. Vamos, como cuando el NO francés, que se decía era contra la entrada de Turquía... sólo que, ni entonces, ni ahora, era eso lo que se votaba.

4) A todos los que critican el Tratado de Lisboa les preguntamos: ¿Han leido el Tratado? ¿Saben de qué va? O acaso están ustedes repitiendo la demagógica retórica de los antieuropeístas. Pedimos un poco más de seriedad y menos tonterías. Pero es obvio que con tanto «fúrbo», folclóricas, «corazón», «rialiti chóu» y demás patochadas.. . qué se puede esperar del ciudadano de a pie: muy poco, por no decir nada.

5) Si exceptuamos la Política Agrícola Común, que consume la mitad del presupuesto comunitario y por la que sobrevive nuestro sector primario (que jamás sería competitivo por sí mismo en un mercado internacional abierto), nos queda un gasto irrisorio en comparación con los beneficios inherentes la integración europea, y la española es quizá la muestra más palpable de ello.

6) Hemos asistido a la peor gestión de un reférendum que se haya llevado jamás en la historia comu­nitaria. La misma semana del reférendum los cenutrios del Consejo de Ministros de Trabajo europeos aprobaron, por mayoría cualificada, la salvajada de proponer ampliar el horario de trabajo hasta las se­senta y cinco horas semanales y, encima, el mismo día del referéndum, autorizan la apertura de dos ca­­tulos de las negociaciones de adhesión de Turquía. Es que no se puede caer más bajo ni se puede ser más imbécil.

Pero hay que señalar que, votando NO, tampoco se impide que el capi­ta­lismo busque la ampliación de la jornada semanal ¿O acaso algún in­genuo piensa que estando fuera de la Unión Europea podríamos mantener la semana de cuarenta horas mientras todos los países de alrededor im­po­nen la de sesenta y cinco horas? Por favor, un poco de rigor y de sentido común... Lo que no arreglemos dentro de la Unión Europea, menos lo vamos a arreglar fuera.

7) La Irlanda que ahora se admira se ha convertido en un país de nuevos ricos desagradecidos con mas mercedes per cápita que en Baviera, con unos subsidios de paro que pueden llegar a 40000 euros anuales para una familia de dos hijos (incluyendo ayudas al alquiler y «child benefit») pero con unas in­fraestructuras tercermundistas y peor sistema sanitario que Kosovo. Es decir, que por tener 4 euros en el bolsillo se creen los amos del mundo cuando en realidad son una mala co­pia de Gran Bretaña y totalmente coloni­za­da por ella. No hay mas que ver las portadas de la prensa mas leída en Irlan­da (las ediciones regionales de los tabloides británicos) para ver que los irlandeses han sido utilizados por los conservadores británicos para darle un corte de mangas a la vieja Euro­pa. Por ejemplo, la portada del Irish Sun del domingo era una chica en «top less» con dos «Noes» tapándoles los pezo­nes y un lema que decía algo asi como «Dale a Europa lo que se merece».

8) Para los que pretenden ver en este NO una reivindicación sobre la Europa social ... Irlanda es un pais de mentalidad muy norteamericana y las prestaciones sociales son poquísimas ... Lo que se prima es el beneficio individual.

9) Pasotismo irresponsable. La participación en el referéndum ha sido bajísima y el NO ha salido con una diferencia de unos 100.000 votos. Evidentemente, esa diferencia no puede parar a 500 millones de europeos.

10) El único secreto del milagro irlandés es que tienen un impuesto de sociedades del 10% - en Espa­ña es del 35%- y muchas empresas irlan­desas no pagan nada durante ocho años, lo cual ha atraído a cientos de em­pre­sas americanas que, así, pueden competir deslealmente contra las em­pre­sas europeas (ejemplo Microsoft o Google). Ellos saben que su futuro de­pende de ello, y algunos grupos marginales les han metido miedo de que con el tratado eso iba a cambiar la fiscalidad privilegiada e iban a ser po­bres otra vez... Vamos, que nada de valores, libertad y democracia.

11) «Vence la democracia» dice el magnate Declan Ganley, uno de los principales promotores y finan­ciadores mas activos de la campaña del NO. Pero lo que hay que saber es que varias de sus empresas (implantadas en muchos paises de la UE) están estrechamente relacionadas con el complejo militar-in­dus­trial de EEUU (suministra material al Ejército estadounidense) y conexiones oscuras con los neo-conservadores de Bush.

Lease el artículo del INDEPENDENT http://www.independent.co.uk/news/ world/europe/declan-ganley-irelands-mysterious-mr-no-843559. html.

¿Entonces dónde están los verdaderos intereses de los que quieren la «ver­dadera» Europa?

12) Además, la causa neoliberal contraria al Tratado de Lisboa, que ha girado en torno al millonario Declan Ganley, ha estado coordinada desde un grupo de presión llamado Libertas financiado por ¡¡la CIA!!, como así lo ha re­conocido la propia prensa de Dublín.

13) La campaña del no ha consistido -como no podía ser de otra forma- en una extraña alianza de ideologías. Junto a Sinn Fein, están grupúsculos re­pu­blicanos como Coir que ha empapelado Dublín con carteles remi­nis­cen­tes de la rebelión irlandesa contra los británicos en 1916. También pelean en este bando partidos de corte marxista, asociaciones fundamentalistas cató­licas y grupos provida. ¿Quién es el padre del NO? ¿Todos? ¿Los ciu­da­danos? ¡No nos hagan reir!

14) Respecto a la «defensa» de la Europa social por parte de los irlan­deses bastan unas pocas perlas: ir al médico de familia son 60 eurazos, el primer ministro de un país de 4 millones de habitantes gana 300.000 euros mientras las carreteras son tercermundistas, los hospitales están con infec­ciones perma­nentes y hay gente en carritos por todas partes, las escuelas están controladas por la Iglesia y tienen que hacer colectas entre los padres para pagar la calefacción... Es gente que aunque han dado un salto in­creíble en su capacidad económica, desde el punto de vista de mentalidad, in­fraes­tructuras, servicios públicos, transporte, etc. están como España hace treinta o cuarenta años. ¿Culpa del Tratado de Lisboa?

Conclusión

En fin... No somos amigos de teorías conspiracionistas pero es evidente que en el tema de la Unión Euro­pea existen choques de intereses. Y no descubrimos nada nuevo si afirmamos que EEUU es con­trario y mueve sus hilos para poner trabas a ese proceso (observemos ahora el com­por­ta­miento del país más sumiso a los yanquis: la República Checa).

Y sobre la consideración que merecen los votantes, el ciudadano irlandés es como es, como el español, como el francés,... se deja manejar y como no se toma en serio esto de la Unión Europea se aprovecha para ir de protestón. Y así vota, efectívamente, contra la UE sin ser consciente de que está tirando pie­dras contra su tejado. ¿Acaso nos extrañamos de esto, con la cantidad de ejemplos que tenemos en la España nuestra?.

Si a estas alturas no nos damos cuenta de que la única forma eficaz de lu­char contra la Europa capi­talista es que primero ha de ser Europa, con un poder europeo, un Estado europeo y una ciudadanía europea, entonces no hemos avanzado nada.

Para muchos el NO parte de negar la Europa capitalista para concluir en la NO-Europa. Porque, por desgracia, la alternativa a la Europa capitalista no es la España, Francia o Irlanda socialista y revolucio­naria (lo que sería de­fen­dible), sino la España, Francia e Irlanda capitalista y liberal (que es lo que han defendido los del NO). Por tanto, separemos los planos:

- Europa ¿sí o no?

- Capitalismo o socialismo

De la segunda contradicción (la principal) no hay ni asomo de posibilidades de acometer en estos mo­mentos. Pero de la primera (secundaria) estamos en pleno debate y proceso. Resolvamos la primera contradicción y quedará más evidente la segunda.

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3 comentarios

Fustigador -

Por supuesto: cuando hablamos de Europa es para que ésta sirva de contrapunto (y contralínea, y contrafuerte) a los EEUU en el mundo. Estén los EEUU presididos por McCain, Obama o un chicano apedillado Sánchez o Bermúdez.

Fustigador -

Sin tener antes la base (la unión política) sin contar antes con el marco para actuar (instituciones europeas mínimamente operativas) ¿Como se puede hablar de cambiar nada en y desde Europa?
Porque es como resume Juan Antonio Aguilar "la alternativa a la Europa capitalista no es la España, Francia o Irlanda socialista y revolucio­naria (lo que sería de­fen­dible), sino la España, Francia e Irlanda capitalista y liberal (que es lo que han defendido los del NO)".
Esto es mantener la coherencia. Cuando hablamos del problema español ¿No rechazamos de plano los separatismos? Aquí, en cambio, si, aquí, frente a los separatismos, la derecha "nacional" sí es contundente en su defensa de la unidad nacional. Pero ante el avance de la Unión política de Europa, las derechas o terceras vías "nacionales" "inconformistas" españolas nos sacan excusas anti-capitalistas, anticentral-burocráticas o antiliberales para los Noes.
La conclusión: ni quieren anticapitalismo, ni quieren Europa.

josé alfonso -

como caracteriza;a juan A. aguilar,rigor a la hora de desmenuzar el engaño y poner en claro qué es lo verdadero y es;primero Europa,como contrapunto a los EEUU,despues ya llegara el socialismo.
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